Project Description

«La diferencia más honda entre la vida sexual de los antiguos
y la nuestra reside, acaso, en el hecho de que ellos ponían el acento
en la pulsión misma, mientras que nosotros lo ponemos sobre
su objeto. Ellos celebraban la pulsión y estaban dispuestos a ennoblecer
con ella incluso a un objeto inferior, mientras que nosotros menospreciamos
el quehacer pulsional mismo y lo disculpamos solo por las excelencias del objeto». [1]

Es sabido que en la especie animal hay una naturalidad en la asunción de “ser macho o ser hembra”, instinto que responde a la necesidad, reproducción y vida. Tanto es asi que muchas especies presentan comportamientos directamente relacionadas con el apareamiento, lo que puede implicar  un verdadero espectáculo obervar como el macho se juega la partida en la conquista de la hembra a través del baile y el canto, incluso competir con otros machos para impresionar y tener acceso a parejas reproductivas.[2]

Si bien la sexualidad humana -haciendo un forzamiento- en la elección de objeto, pareciera coincidir en algunos aspectos con el comportamiento animal (Video YouTube) en cuanto a la mascarada al hacer existir los semblantes y poner en juego la comedia de los sexos, en sus intentos de abordar o acceder al “Otro”, en realidad no son los caracteres secundarios del objeto, lo que definen la relacion, puesto que vemos con Lacan que el objeto en su estructura es a-sexual. Lo que define “la posición del sujeto no es la naturaleza del objeto, sus caracteres de género, sino la posición de goce que el sujeto sostiene con respecto a este objeto.[3]

Por otro lado, no hay tal naturalidad en la asunción del ser sexuado. La elección del sexo no va de suyo, no está regido por la biología, la genética ni por la escogencia del objeto erótico. Se trata más bien, de cómo se inscribe ese real de la diferencia anatómica en lo simbólico del psiquismo, como alguien llega a nombrarse como hombre o como mujer.

El sexo constituye un enigma -a- en tanto es el modo particular en que cada uno construye, fija un objeto para la satisfaccion de esa pulsión que no tiene en efecto un objeto determinado, “hace falta el marco del fantasma para ofrecerle un objeto que será siempre un semblante, un trasunto que viene al lugar del objeto perdido, del objeto que falta por definición en la adecuación entre los sexos”[4].

Digamos que lo que comanda y orienta ese recorrido es el goce y para el mismo no necesita del vínculo con el Otro y mucho menos conlleva en sus fines generar armonía entre los sexos ya que siempre habrá una discordancia en lo sexual, una distancia entre el objeto buscado y el encontrado. Lo que se escapa no pudiendose construir ni  fijar de la pulsión en su recorrido, se convierte en síntoma[5].

En tal sentido, las soluciones al enigma de la sexualidad serán singulares en tanto respuesta de un sujeto a los avatares de lo real. Por lo que no hay series, hay hombres y hay mujeres, hay diversidad.

https://www.youtube.com/watch?v=gSgG4cnGzNI

https://www.youtube.com/watch?v=1zxJPQlFFTI

Diana Ortiz M
NELcf – CD México


[1] . Freud S.,.638 Nota de 1910. Tres ensayos para una teoría sexual.  Reseñado por Bassols en texto Heteroelecciones- Elecciones del sexo,

[2] Los pájaros nos enseñan a ligar y a hacer el Norwalk | Nuestro Planeta | Netflix.

https://www.youtube.com/watch?v=K4fJ9ub6Z20

[3] Bassols, M.  Heteroelecciones.Elecciones del sexo, Edit. Gredos.2018.

[4] Ídem

[5] https://elp.org.es/enigmas_del_sexo_por_miquel_bassols_barc/