BIBLIOGRAFÍA

  • Brousse, M.-H., (2019) “Madres públicas, mujeres secretas” en Bitácora Lacaniana, número extraordinario, Grama Ediciones, Bs. As., Argentina

  • Cors Ulloa, R., (2019) “a-Ferrada” en Bitácora Lacaniana #8, Grama Ediciones, Bs. As., Argentina

  • Lacadée, Ph., (2016) “Gramática de guerra. Nuevas modalidades juveniles” en Bitácora Lacaniana #5, Grama Ediciones, Bs. As., Argentina

  • Laurent, E., (2018) El niño y su familia, Colección Diva, Bs. As., Argentina

  • Leguil, C., (2014) “Un real para el siglo XXI, ¿de qué género?”, en Briole, Guy. Lo real puesto al día, en el siglo XXI, Grama Ediciones, Bs. As., Argentina

  • Missé, M., (2018) A la conquista del cuerpo equivocado, Egales, Madrid, España

  • Soria, N., (2010) Inhibición, Síntoma y Angustia. Hacia una clínica nodal de las neurosis, Del Bucle, Bs. As., Argentina

  • Tendlarz, S. E., (2013) Las mujeres y sus goces, Colección Diva, Bs. As., Argentina

  • Torres, M., Schnitzer, G, Antuña, A, Peidro, S., (2013). TRANSformaciones, Ley, Diversidad, Sexuación. Grama Ediciones, Bs. As., Argentina

  • Torres, M., Faraoni, J., Schnitzer, G., (2010), Uniones del mismo sexo, Grama Ediciones, Bs. As., Argentina, pp. 26-27.

  • Ventura, O., (2014) “Sexualidad (nuevas formas)”, Un real para el siglo XXI, Scilicet, Grama Ediciones, Bs. As., Argentina

CITAS

El fracaso, en su particularidad, del encuentro entre los sexos – y poco importa que se trate de dos partenaires del mismo sexo – y del deseo del niño, permanecerá como el encuentro del paraguas y de la máquina de coser sobre la mesa de disección…

Eric Laurent, (2018) El niño y su familia, Colección Diva, Buenos Aires, p. 78

El género es un efecto del lazo social y del poder; no es asunto de naturaleza. Los avances de la ciencia actual posibilitan ya no estar al servicio de la reproducción de la especie. Es necesario tener esto en mente si se quiere abordar la posición femenina en psicoanálisis. El poder del discurso del amo, tradicional o desafiante, es absoluto sobre los seres humanos que en tanto sujetos hablantes, son su efecto. Desde que utilizamos la palabra “mujer” u “hombre”, desde que decimos “los hombres”, “las mujeres”, reintroducimos la lógica de las categorías, aquí, “de género”, del discurso del amo, discurso de dominación, y se abandona el discurso analítico. El género está ligado al decir: los llamados-hombres y las llamadas-mujeres, los llamados-gays, las llamadas-lesbianas, etc.; universaliza. Es gramatical

Marie-Hélène Brousse, (2021) Modo de gozar en femenino, Grama Ediciones, Bs As, Argentina, p. 45.

Podía ser muy femenina —en apariencia—, pero lo femenino fue un duro hueso de roer en el análisis.

Con Lacan sabemos que lo femenino, con el artículo neutro “lo”, señala lo insoportable de la diferencia, tan difícil de aceptar para los hombres y las mujeres. En mi caso, la armadura fálica podía activarse ante cualquier extraño movimiento, cualquier extraña irrupción que intentase acercarse a mi fortaleza era rechazada sin docilidad. Franquear la barrera del horror tuvo un costo que —hasta autentificar la pérdida real— pagué con crecer.

Por supuesto algo de la apariencia femenina me queda

Raquel Cors Ulloa, 2019) a-Ferrada en Bitácora Lacaniana #8, Grama, Bs As, Argentina p. 58.

…podríamos afirmar que, para los seres hablantes, la desorientación está inscripta desde el inicio, desde el momento en que se produce la captura del viviente en las redes del lenguaje pues a partir de allí no habría ningún discurso que desde lo social o desde el corpus legal, sea capaz de nombrar la singularidad del parlêtre y su modo de arreglárselas con el goce. Por lo tanto, no hay cirugía parcial o total, implantes o tratamientos hormonales de última generación que den la razón sexual apropiada, ni que permitan arribar a una conclusión unívoca sobre lo que es un hombre o una mujer. La proporción sexual no se puede escribir, el malentendido entre los sexos es estructural, y esto no es sin consecuencias

Marcela Almanza, (2013) Una elección diferente en TRANSformaciones, Ley, Diversidad, Sexuación, Grama Ediciones, Bs As, Argentina p. 308.

…para ese cuerpo afectado por la lengua, tampoco la anatomía ya alcanza para dar una respuesta en cuanto a su identidad sexual. En este sentido, las personas trans (travestis, transexuales y transgéneros) son ejemplos extremos de ello. El género del nacimiento, no hará de ese cuerpo un hombre o una mujer, la programación sexual del organismo también se ha perdido. Ya no habrá una relación “normal” del ser hablante con su cuerpo; el sexo, la muerte, la reproducción, la supervivencia, han quedado irreversiblemente afectados por las palabras y extraviadas de los rieles de la naturalidad.  De ahí la fórmula de Lacan, “no hay relación sexual”, esto es, no hay complementariedad posible, ni del sujeto con su cuerpo, ni de un hombre con una mujer

Viviana Berger, (2013) Cirugía lacaniana, en Transformaciones, Ley, Diversidad, Sexuación, Grama Ediciones, Bs As, Argentina p. 299.

… ¿Ser sexuado es un puro semblante, o confronta al sujeto con un real que angustia? La sutileza de la posición lacaniana consiste en mostrar que el género no es del orden de un determinismo genético o biológico, ni del orden de un determinismo social. La relación que un ser sexuado tiene con su género jamás es universalizable, pues no depende del ser y no conduce a ninguna ontología posible. No obstante, depende de un real.

Clotilde Leguil, (2014) Un real para el siglo XXI, ¿de qué género? en Briole, Guy. Lo real puesto al día, en el siglo XXI, Grama Ediciones, Bs As, Argentina, p. 45.

¿Existen nuevas formas de sexualidad? Se podría caer en la tentación de contestar, de una manera rápida, afirmativamente. Un amplio abanico de discursos que vas desde la sociología hasta los “expertos” en sexualidad afirman que las hay. Ellas describen una multitud de prácticas. Hay un relato sobre estas supuestas nuevas formas, fragmentado, disperso; es uno de los efectos del desfallecimiento del orden simbólico. En efecto, correlativamente a la caída de los soportes que intentan regular el intercambio sexual, observamos una transformación en las formas en que la sexualidad se consuma en el siglo XXI.

Oscar Ventura, (2014) Sexualidad (nuevas formas), Un real para el siglo XXI, Scilicet, Grama Ediciones, Bs As, Argentina p.326

La orientación de una identificación sexuada proviene del planteo de los tres tiempos del Edipo, que concluyen con las identificaciones que ubican al sujeto en posición masculina o femenina sin tener en cuenta para ello el sexo biológico. Las opciones de identificación sexuada van en este sentido, aunque varíe el contexto de su presentación puesto que se trata de un más allá del Edipo introducido por Lacan en el Seminario 17. La expresión “fórmulas de la sexuación” pone de manifiesto con mayor nitidez la elección del sexo por parte del ser-hablante que debe distinguirse de la elección de objeto

Silvia Elena Tendlarz, (2013) Las mujeres y sus goces, Colección Diva, Bs As, Argentina, pp. 133-134.

En el nudo la angustia es el correlato de la inexistencia de la relación sexual, que implica que los seres hablantes vivimos nuestra sexualidad vía la castración.

Nieves Soria, (2010), Inhibición, Síntoma y Angustia. Hacia una clínica nodal de las neurosis, Del Bucle, Bs As, Argentina, p. 46.

(…) La cuestión es que las personas trans (obviamente generalizando) solemos mirarnos en el espejo “cis” para pensarnos a nosotr*s mism*s, hay una falta muy importante de referentes trans visibles (y con visibles me refiero también a personas que no tienen un passing normativo que les permita vivir sin ser identificadas como trans). Este efecto espejo es muy costoso porque solo muy pocas personas trans van a pasar desapercibidas en su género, básicamente porque no todos los cuerpos pueden transitar de un género al otro hasta ser invisibles. Por eso creo que es fundamental generar referentes positivos de personas trans para que l*s más peques tengan espejos trans en los que pensarse y no vivir con la frustración de no ser cis. Porque ser trans es también un destino posible, un lugar habitable. Y la frustración de sentir que si no eres cis eres un monstruo es realmente terrible para la autoestima. Hay que combatir esa idea y dibujar un escenario en el que ser trans no sea ser un monstruo. Por eso creo que es importante explicarles a los niños y niñas que son trans, que no van a ser cis, y que no pasa nada porque ser trans tiene también muchas cosas maravillosas (…)

*cis (se utiliza para hacer referencia a las personas que no son trans, es decir, que se identifican con la identidad de género que le fue asignada al nacer).

Miquel Missé, (2018) A la conquista del cuerpo equivocado, Egales, Madrid