CITAS

Eje 1 – Infancias y adolescencias en el laberinto de la sexualidad

“(…) Nos interesa la diferenciación sexual tal como se entabla en el periodo puberal y pos puberal. Para Freud la diferencia de los sexos, tal como se configura luego de la pubertad, es suprimida mientras perdura la infancia (…)”

Miller, J-A., (2020) En dirección a la adolescencia, en: De la infancia a la adolescencia, Buenos Aires, Paidós.p.39

“El momento puberal es un momento en el que, en efecto, se reconfigura el narcisismo. Daría como referencia, para estudiar también a este respecto, el esquema R de Lacan tal como figura en el texto de los Escritos sobre la psicosis y tal como es extensamente comentado por Lacan en su Seminario Las psicosis”

Miller, J-A., (2020) En dirección a la adolescencia, en: De la infancia a la adolescencia, Buenos Aires, Paidós.

“La incidencia del mundo virtual, en el que los adolescentes viven (…) es que el saber (…) está en el bolsillo, no es más el objeto del Otro. Antes era un objeto que había que ir a buscar al campo del Otro, había que extraerlo del Otro por la vía de la seducción, de la obediencia o de la exigencia, lo que implicaba pasar por una estrategia con el deseo del Otro”

Miller, J-A., (2020) En dirección a la adolescencia, en: De la infancia a la adolescencia, Buenos Aires, Paidós. p.42

“Los registros tradicionales que enseñaban lo que conviene ser y hacer para ser un hombre y para ser una mujer retroceden. Intimidados ante el dispositivo social de la comunicación son destituidos. Estos registros tradicionales son tanto las religiones como la common decency, la decencia común de las clases sociales (…) todos fueron raídos “

Miller, J-A., (2020) En dirección a la adolescencia, en: De la infancia a la adolescencia, Buenos Aires, Paidós.p.45

“En la metamorfosis de la pubertad” Freud estudia la transición del goce auto erótico a la satisfacción copulatoria. Lacan plantea que esto no se produce, que se trata de una ilusión freudiana, fundamentalmente, no gozo del cuerpo del Otro, solo hay goce del cuerpo propio o goce de su fantasma, de fantasmas. No se goza del cuerpo del Otro. No se goza más que del propio cuerpo”

Miller, J-A., (2020) En dirección a la adolescencia, en: De la infancia a la adolescencia, Buenos Aires, Paidós.p.48

“Sobre esta idea de que se goza del cuerpo del Otro se orientó toda una mitología de la pareja perfecta, donde se corresponden los goces, el amor, entre otros. Me preguntaba si, en el fondo, el cuerpo del Otro no se encarna en el grupo, la pandilla, la secta, el grupo. ¿No dan un cierto acceso a un goce del cuerpo del Otro del que formo parte? (…) ¿No sería posible una nueva alianza entre la identificación y la pulsión? (…)”

Miller, J-A., (2020) En dirección a la adolescencia, en: De la infancia a la adolescencia, Buenos Aires, Paidós. p.48

“La cuestión es saber, en relación con el niño, cuando los poderes compiten entre sí, de qué significantes-amo será marcado. En cualquier caso, para que el sujeto pueda recibir una marca identitaria, es necesario que el goce del niño sea descompletado, que sufra una pérdida, que se lleve a cabo la ablación. Esta es la operación principal del saber-semblante. Nadie duda que esa operación se encarna en una práctica como aquella de la escisión, pero ésta no hace sino manifestar que todo saber conlleva una escisión, todo saber logra una ablación en el niño, exige que éste consienta a una pérdida.”

Miller, J-A., (2011). El niño y el saber. PSICOANÁLISIS LACANIANO. Blog de Psicoanálisis en la articulación Freud – Lacan.

“En todos los casos, el analista está del lado del sujeto y para él es tarea el guiar al sujeto, al niño, a jugar su partida con las cartas que le han sido distribuidas. Esta es una prueba para el analista, que controla la exactitud, la veracidad de su posición de analista, ya que no puede operar con el niño sino a condición de no ser siervo de ningún conformismo, y, en primer lugar, no ser un siervo del conformismo psicoanalítico, del conformismo del saber psicoanalítico.”

Miller, J-A., (2011). El niño y el saber. PSICOANÁLISIS LACANIANO. Blog de Psicoanálisis en la articulación Freud – Lacan. https://psicoanalisislacaniano.com/jam-nino-saber-20110319/

Eje 2 – Posición sexual: la extrañeza de habitar un cuerpo

“(…) el goce del cuerpo (…) no se sabe exactamente dónde está. En esa medida hacemos una diferencia entre el goce del cuerpo como tal y el goce fálico –el goce del falo- que es ubicable, cernible, cerrado en sí mismo; es un goce que realmente es el privilegio de un órgano determinado (…) el goce fálico no se encuentra en el goce del cuerpo, que realmente ambos goces se separan y que en cierto modo –como lo formula Lacan de manera provocativa- el goce fálico esta fuera del cuerpo, hace estallar la pantalla de lo imaginario corporal”

Miller, J-A., (2006) La imagen del cuerpo en psicoanálisis (1995), en: Introducción a la clínica Lacaniana. Conferencias en España. ELP, p.382.

“¿Qué se despeja como consistencia primera de un ser que no es sujeto sino parlêtre? Lo que se despeja como consistencia primera es el cuerpo, no el sujeto del significante. Del cuerpo Lacan dice (…) que es la única consistencia del parlêtre (…) es lo que lo mantiene unido (…) lo simbólico no da al parlêtre su mantenerse unido (…) lo simbólico si bien se mantiene unido como estructura, no mantiene unido al parlêtre. Estamos aquí en un nivel radical”

Miller, J-A., (2013) La relación corporal en: Piezas sueltas, Buenos Aires, Paidós, p. 417.

“Entonces podría ocurrir que el goce del cuerpo les vuelva extranjero a ese cuerpo, es decir que el cuerpo que es el vuestro se les torne Otro. Hay modalidades de esta extrañeza. Hay: ya no siento mi cuerpo. Hay: imagino Otro cuerpo que goza en lugar del mío, yo no puedo gozar sino imagino que es el cuerpo de Otro el que está en mi lugar en la relación sexual –por lo tanto, respecto de ello el Otro, la figura del Otro se insinúa en el goce–. Es de otro orden diferente que cuando se tiene la experiencia –les ocurre a algunos– de encontrarse flotando un poquito encima del cuerpo, allí es más bien del orden del fenómeno elemental de la psicosis. En fin, todo es una cuestión, no solamente de texto, sino también de acento. Es seguro que, en la dimensión de tener un cuerpo, la certeza que es la suya, la certeza plena y entera, el sí franco y masivo, no es la propiedad de todos los sujetos. El goce es sin duda una propiedad del cuerpo que se presta a la captura por el Otro.”

“Sólo en lo concerniente a la vida, sin duda no sabemos lo que es la vida, no más que en otra especie, pero de todos modos tenemos, gracias al psicoanálisis, una pequeña idea sobre la reproducción de la vida, especialmente la idea de que eso no marcha solo. Tenemos la idea, en lo que concierne a la vida, que su reproducción, en la especie humana, está curiosamente condicionada por el significante, y no está marcada por ninguna automaticidad como da pruebas el rechazo de la reproducción ya sea consciente o inconsciente. Al punto que Lacan podía decir que, en la especie humana, la letra es análoga al germen, que para que el germen se transmita a través de las generaciones, hace falta que un cierto tipo de significante, que él llamaba la letra, sea transmitido –y por lo tanto insiste sobre la materialidad de ese significante–“

“El término extimidad se construye sobre intimidad. No es su contrario, porque lo éxtimo es precisamente lo íntimo… Esta palabra indica, sin embargo, que lo más íntimo está en el exterior, que es como un cuerpo extraño…Si se puede pasar de la palabra extimidad a la palabra intimidad es porque estamos en una zona donde las negaciones se anulan, como en el ejemplo de Unheimlichkeit que Freud tomó”.

Miller, J-A., (2010). Extimidad. Paidós, Bs As, Argentina.p.14

“No hay vida sexual típica. Podríamos hacer una lista de algunas experiencias extrañas en la vida sexual. Hemos publicado un libro sobre diferentes casos clínicos con el título de El amor en la psicosis, en el cual se encuentran diferentes estimaciones sobre las maneras de vivir su sexualidad. A veces en los hombres existe un empuje-a-la-mujer a través del acto sexual. A veces se tiene por el contrario, una sexualidad que permite reapropiarse el cuerpo. A veces, el cuerpo se fragmenta. Por lo que no se tiene nada específico. Se busca simplemente el desorden en la juntura más íntima del acto sexual. Y normalmente se encuentra.”

Miller, J-A., (2010), Efecto retorno sobre la psicosis ordinaria, en Revista Freudiana # 58, p 28.

“Ahí están los masturbadores compulsivos, aliviados de tener que producir ellos mismos sus sueños diurnos para ellos. El sexo débil, en cuanto al porno, es el masculino, cede a eso con más facilidad. […] Esta clínica de la pornografía es del siglo XXI.”

Miller, J-A., (2016) El inconsciente y el cuerpo hablante, en Scilicet ‘El cuerpo hablante sobre el inconsciente en el siglo XXI’, p 23.

“¿Acaso no es claro que su contraataque contra el dispositivo de sexualidad, que tiene en su corazón al psicoanálisis, no tenía como punto de apoyo ninguna disciplina, ninguna práctica, sino la utopía de un cuerpo fuera del sexo cuyos placeres múltiples no estarían ya reunidos bajo la férula unificante de la castración?”

Miller, J-A., (2021), Michel Foucault y el psicoanálisis en Revista Dispar # 12, Buenos Aires, p 20.

Eje 3 – Elección de objeto: ¿qué se elige?

“En el ser hablante, la relación sexual está condicionada por el lenguaje, o más precisamente, por la práctica de lalangue. Es por esto que él distingue en su cuerpo órganos que toman valor significante (…) es también el caso de (…) el objeto anal (…) el objeto oral (…) la mirada y la voz. Estos objetos tienen valor de significantes imaginarios (…) las mismas interfieren necesariamente en el establecimiento de la relación sexual, a tal punto que pareciera que el ser hablante tiene más bien relación con estos objetos que con el partenaire sexual propiamente dicho”.

Miller, J-A., (2008) La elección del objeto sexual en: Registros, sexos y psicoanálisis, Tomo Dorado, colección Diálogos. Año 9. Buenos Aires p. 9

“(…) La relación del sujeto al falo y más generalmente al objeto pequeño a, existe como tal. Se encuentra en todos los sujetos que están dotados de habla y da cuenta, digamos, de lo real. En cambio, la relación al Otro sexo no existe como tal, la misma da cuenta, digamos, del semblante”.

Miller, J-A., (2008) La elección del objeto sexual en: Registros, sexos y psicoanálisis, Tomo Dorado, colección Diálogos. Año 9. Buenos Aires p.9

“La elección del objeto sexual propia de un sujeto dado se caracteriza por tres trazos constantes: la contingencia, la singularidad, la invención “

Miller, J-A., (2008) La elección del objeto sexual en: Registros, sexos y psicoanálisis, Tomo Dorado, colección Diálogos. Año 9. Buenos Aires p.9

“(…) Una vez instalado a partir de la contingencia inicial, el modo de gozar, en general, se revela necesario, en el sentido de que no cesa más de escribirse, sino que se repite. Un análisis debe permitir localizar, aislar y volver legible la escritura del programa de goce que prevalece en un sujeto, abriéndole así la posibilidad de ganar un cierto grado de libertad con relación a este y al menos de inscribirse allí con el menor malestar posible”

Miller, J-A., (2008) La elección del objeto sexual en: Registros, sexos y psicoanálisis, Tomo Dorado, colección Diálogos. Año 9. Buenos Aires, p.10

“…el racismo tiene una validez ante todo en este nivel. Tiene una validez en el sentido de que hombre y mujer son dos razas-tal es la posición de Lacan-, no biológicamente, sino en lo que hace a la relación inconsciente con el goce. El hecho de que pueda apoyarse en una determinación anatómica, sobre todo cuando se la verifica genéticamente, empujaría más bien a hablar de la complementariedad, pero a nivel de la relación inconsciente con el goce esta lo llamamos sexuación. En este nivel se trata dos modos de goce.”

Miller, J-A., (2010). Extimidad. Paidós, Bs As, Argentina, p.55-56

“El asunto no deja de causar problemas a los antirracistas. Al dejar al Otro su modo de goce surgen cuestiones espinosas… ¿Qué es dejar al Otro su modo de goce? ¿Es dejar operar a la tradición, que tiene toda su validez como tal o es impedir esta tradición en nombre de los derechos del goce femenino? Este es un caso moral muy problemático para el antirracista y puede nutrir legítimamente varios debates. La tolerancia a la homosexualidad depende de la misma rúbrica”

Miller, J-A., (2010). Extimidad. Paidós, Bs As, Argentina, p.55-56

“(…) No hay relación sexual significa que en cualquier caso no hay una buena relación del sujeto con la sexualidad. De cualquier encuentro primero con la sexualidad, el sujeto solo puede hablar bajo la forma del mal encuentro, aunque en ese encuentro se halle especialmente exaltado.”

Miller, J-A., (2019) Causa y consentimiento, Paidós, Bs As, Argentina, p.139

“(…) El no hay relación sexual dice que en cualquier caso hay un punto traumático y que en la dimensión de la sexualidad el sujeto avanza a los tumbos.”

Miller, J-A., (2019) Causa y consentimiento, Paidós, Bs As, Argentina, p.139

“(…) si hay una historia de la sexualidad, ello se debe a que, como no hay relación sexual, en su lugar hay invenciones sociales de esa relación y en el interior de ellas el sujeto debe situarse, hacer su pequeña invención propia-que por lo general está, además, desfasada respecto a la invención social.”

Miller, J-A., (2019) Causa y consentimiento, Paidós, Bs As, Argentina, p139

“El axioma No hay relación sexual explica lo que tan bien se observa y se constata en la relación analítica, y que podemos caracterizar como una desproporción entre la causa y el efecto… En cada recodo de la experiencia analítica encontramos esa desproporción… es por ejemplo lo siguiente: ¿por qué el hecho de haberme acostado en la cama de mi padre podría haber echado a perder para siempre mi sexualidad, mientras que para alguno eso ocurriría por haberse acostado en la cama de su madre, y para otro por haber visto desnudo a su padre o a su madre, o bien por no haberlos visto desnudos jamás? “

Miller, J-A., (2019) Causa y consentimiento, Paidós, Bs As, Argentina, p.13

“Esto se relaciona con esa novedad introducida por Freud, a saber, el analista que es un nuevo objeto ofrecido al amor para permitir elucidar la formula misma de la condición de amor, y a través de eso, la posición del sujeto respecto del goce. Si consideramos esa condición de amor como algo que es elaborado en el seno de la familia, si tomamos el ejemplo del hombre de los lobos, la escena toma toda su fuerza compulsiva, su swing, de la escena originaria, o sea del acto sexual de los padres. Lo que determina la fórmula de la condición de amor es ese acto sexual, cuya influencia se ve remodelada por la continuación de la historia que Freud.”

Miller, J-A., (2019) Causa y consentimiento, Paidós, Bs As, Argentina, p.284

“El tema de los padres en la dirección de la cura puede hacerse valer por aquí, reflexionando sobre el lazo que hay entre el vínculo padre y madre y el vínculo hombre-mujer. Sabemos que, como símbolo, el falo es, en ambos sexos, una condición de sexuación o de sexualización para el sujeto. Esa es la sorpresa que nos da Lacan cuando dice que el sujeto, en cierto sentido, elige su sexo. Es lo que él llama sexuación. El sujeto puede elegir bajo qué formula sexual se inscribe. ·

Miller, J-A., (2019) Causa y consentimiento, Paidós, Bs As, Argentina, p.284

“(…) Cuando hablamos de sexuación o de sexualización, indicamos que debe realizase una implicación subjetiva del sexo, y lo que lo posibilita es la castración- así la fórmula de Freud.”

Miller, J-A., (2019) Causa y consentimiento, Paidós, Bs As, Argentina, p.284

“Flaubert ha inmortalizado a Bouvard y Pécuchet, porque hacen falta dos para el Todo Saber. Para encerrar el sentido se embarcan dos hombres. Con un hombre y una mujer es totalmente diferente. Por el contrario allí se hace presente la fuga del sentido, y en general no es en el registro cómico que esto ocurre, es más bien en el registro trágico de cierta incomodidad, cierta dificultad. […] La fuga del sentido es un real. Es un real del lenguaje. El sentido es el objeto perdido del lenguaje, en el sentido (si puedo decir) del objeto a.”

Miller, J-A., (2003), Lo real y el sentido. Colección Diva, Buenos Aires, La fuga del sentido, p 18-19.

“Lo queer objeta al gay que el gay permanezca en los límites del Edipo, en los límites del régimen del significante amo, cuando lo queer subraya que hay homosexualidades para las que el goce es estar en posición de infracción. Después de todo, el goce es siempre vecino de la porquería del objeto pequeño a, tal y como lo expresa Lacan. Lo queer subraya que, en el fondo, el goce es rebelde a toda universalización, a la ley, no es un Soberano Bien. “

Miller, J-A., (2021) ¿Gays en análisis? en Revista Freudiana # 92, p 21.